La fisioterapia híbrida combina citas presenciales con seguimiento online, dentro de un programa con fases, objetivos y revisiones. El paciente no compra sesiones sueltas: entra en un programa.
Información para fisioterapeutas. Las decisiones clínicas las toma siempre el fisioterapeuta con cada paciente.
No es una técnica nueva. Es una forma de organizar el tratamiento: lo que necesita tus manos se hace en la clínica, y lo que no, se sigue a distancia.
Valoración, técnicas manuales, progresiones que hay que ver en directo y revisiones.
Ejercicio terapéutico, educación, dudas y control de la evolución, desde una plataforma.
Fases con un objetivo y un criterio para pasar a la siguiente. Con principio y final.
No es telefisioterapia, en la que todo el tratamiento es a distancia. Tampoco es mandar ejercicios por WhatsApp a las diez de la noche. Es un servicio con estructura, que el paciente paga como programa y no por sesión.
Así lo vive el paciente, de la primera cita al alta. Cuántas citas presenciales lleva cada fase lo decide el fisio según el caso.
Presencial. Valoración, objetivos y explicación del programa: el paciente sabe desde el primer día qué va a pasar y cuándo.
El tratamiento se divide en fases, cada una con su objetivo y un criterio para avanzar.
Ejercicios, vídeos y dudas en la plataforma. El fisio revisa la evolución y ajusta sin esperar a la próxima cita.
Cada cierto tiempo, cita en la clínica para valorar, tratar lo que haga falta y cambiar de fase.
Al terminar, se revisan los objetivos. Si hace falta, se propone una fase más; si no, el alta.
Es una comparación general: cada clínica organiza su servicio a su manera.
La aplican fisios de traumatología, deporte, neurología, suelo pélvico, dolor crónico y respiratorio. La clave no es la especialidad: es que el tratamiento lleve ejercicio y seguimiento.
Una revisión de revisiones sistemáticas concluye que la telerrehabilitación en fisioterapia podría ser comparable a la presencial, con resultados contradictorios, en procesos como la artrosis, el dolor lumbar o las prótesis de cadera y rodilla, y pide estudios de más calidad.
Un metaanálisis sobre problemas musculoesqueléticos encontró que añadir telerrehabilitación en tiempo real a la atención habitual mejoraba la función física más que la atención habitual sola.
Estos estudios miden telerrehabilitación, sobre todo en tiempo real. No son estudios del modelo híbrido de LIBÉRATE ni de su plataforma.
En LIBÉRATE montas tu programa híbrido en un mes, uno a uno con Dani o Álvaro, y te acompañamos cinco meses más.
Quiero ser híbridoLa telefisioterapia hace todo el tratamiento a distancia. La híbrida combina citas presenciales con seguimiento online dentro de un mismo programa.
No. Las citas presenciales siguen siendo la base: valoración, técnicas manuales y revisiones. Lo online cubre lo que pasa entre una y otra.
No. El WhatsApp no tiene fases, ni objetivos, ni horario, y casi nunca se cobra. Un programa híbrido ordena ese seguimiento y lo incluye en lo que paga el paciente.
Lo ves en la plataforma antes de la próxima cita, y puedes ajustar el plan o adelantar la revisión. En una consulta solo presencial, a veces te enteras cuando vuelve, si vuelve.
Hace falta que el paciente tenga sus ejercicios a mano, que pueda escribirte dudas con un plazo de respuesta y que tú veas su evolución. En LIBÉRATE usamos Salunox.
Un móvil y ganas de hacer su parte. Los ejercicios, las dudas y la evolución van en una aplicación.
Depende del caso. Se organiza en fases de varias semanas, con una revisión al final de cada una.
Por programa, no por sesión. El fisio decide el precio y si se paga entero al empezar o en plazos.
Sí, si tienes pacientes propios o puedes gestionarlos tú: eso es tener consulta propia. No hace falta que la clínica sea tuya.